HONESTIDAD
Billy
Joel
Si
buscas ternura
No
es difícil de encontrar
Puedes
tener el amor que necesitas para vivir
Pero
si buscas fidelidad
Podrías
también ser solo ciego
Siempre
parece ser tan duro entregar
“Honestidad”
es una palabra tan solitaria
Todos
son tan falsos
La
honestidad apenas se escucha alguna vez
Y
sobre todo es lo que necesito de ti.
Quise
iniciar esta reflexión con la letra de
una muy bonita canción, según mi parecer, escrita e interpretada por el maestro
Billy Joel hace ya bastante tiempo. La misma es parte de un tema de conversación
casi que permanente ahora, con las personas que de algún modo se aproximan a mi
vida en términos en afectivos más allá de una amistad. Como de costumbre o
mejor dicho, para no perderla, me imagino que generara comentarios o herirá susceptibilidades,
hasta causara preocupaciones entre las personas que me quieren bien, pero que
nunca estarán alineadas con mis tremendismos existenciales.
Que
quieres tu? Siempre me pregunte el porqué quienes me rodeaban, nunca, jamás procuraron
hacerme esta pregunta. Y estoy convencido que yo mismo había de algún modo había
ignorado la necesidad de averiguarla. Me di cuenta que devanaba los sesos
tratando de hacer un marco teórico para lo construcción material de una relación
afectiva, que obedeciera esencialmente a dos premisas fundamentales; lograr
convertirme en la enorme diferencia de experiencia en la vida de la otra
persona, que rompiera los esquemas de las ocurridas previamente, que por sobre toda las cosas
entendiera el concepto pleno de mi manera de amar y crear lazos profundos de compromisos de vida
(aunque esto de algún modo suene contradictorio), sin comprometer el único e
inestimable bien que considero poseo en mi vida, mi libertad!
Es
que siempre estás diciendo y haciendo las cosas con tanta seguridad, que parece
que ya tuvieras un plan preconcebido para todo. Por lo que da la impresión que
ya sabes que es lo que quieres! Mas o menos en esta expresión podemos resumir
casi todas las respuestas a mi interrogante, además de una que me dejo hasta
descolocado por su sinceridad, quien se limito a responder …“no te lo había preguntado,
porque a tu edad no saber lo que se quiere ser, fue perder buena parte del
valioso tiempo de tu vida”.
Como
verán ambas respuestas estaban revestidas en apariencia de bastante realidad,
solo que cuando les exponía mi criterio, ya no lo parecían tanto.
-Entonces
que quieres ser?
Allí
la contundencia de la respuesta! –No quiero ser!
Es
que en las relaciones de ustedes los de aquí, da la impresión que “ser” es como
demasiado significativo. Es un automatismo patológico que el relacionarte de algún
modo con una persona, te lleva inequívocamente a complementarte de una forma,
que por lo general pierden algo cada uno para ser parte de la humanidad sicológica
del otro! Y en oportunidades hasta físicas. Hay personas que han perdido la
cabeza por ese extraño e inexcusable comportamiento, que hasta les ha costado
la vida.
-Es
mas no quiero ser nada!
-como
así?
Figúrense
semejante desatino. Esa persona es importante en mi vida! ¿Pueden imaginarse la
enorme responsabilidad que acarrea el hecho de que una persona te adjudique el
compromiso de ser algo importante en su vida? Tengo que admitir que yo no puedo,
soy solo un ser humano, con muchísimas debilidades, defectos e inconsecuencias.
Viviría en un estado permanente de pánico a faltar al compromiso, me avergonzaría
a mi mismo por mi incompetencia y de verdad no podría vivir de esa manera.
Entonces me yergo sobre mis pies y grito..Renuncio! Saben porque? Es tan corta
la vida para vivirla, que no podría desistir de una parte de ella solo para convertirme
en las complementariedades de otro.
Y
por ultimo y no menos importante es el lenguaje, somos lo que decimos! Y si hay
algo que he podido aprender a despreciar son los bienes, vivo de un modo
sencillo, no tengo afán de acumular nada! Considero que nada nos pertenece, la
vida nos la regalo Dios en un acto infinito de amor. Estábamos desnudos en el paraíso.
Por lo que en mi infinita ignorancia no he podido comprender porque las personas
se desviven, escuchen la palabra, compréndala, por poseer algo o a alguien!
Tengo un gravísimo problema al momento de presentar a esas personas delante de
otras! Quienes han pasado por esa desagradable experiencia lo saben! Es que me
cuesta tanto aceptar la estupidez y
hasta para eso trato de ser consecuente! Te presento a “mi”…tal cosa! Esa
persona es un ser humano valioso, tiene sus propios meritos para ser presentado
socialmente por su logros, y me parece increíble que el mas importantes es que
es “MI” no se que. Yo no quiero ser el “Mi” de nadie, y mucho menos escuchar
que se refieren como el “Mio” de mi. Me niego a ser adjetivo y pronombre posesivo de nadie,
o tener una relación de pertenencia entre lo poseído y un poseedor en primera
persona del singular.
Esas pequeñas
razones son las que me motivan a vivir lo que vivo, pueda como ya lo mencione,
que no sean un ejemplo para la humanidad o merecedoras de ser presentadas a la
sociedad, pero vienen de donde habita el único “mi” aceptado por la persona que
soy…vienen de mi ser!
José
Gregorio Palencia Colmenares
En la
madrugada Guanareña del día
de Santa
Paulina y San Evaristo del 2015.