jueves, 27 de enero de 2022

INFLUJOS.

 

Existe en nuestros entornos, lugares con características especiales que hacen de ellos una fuente enriquecida de vibraciones en frecuencias que, con la sintonía correcta logran transmitirnos sensaciones que suelen por lo general mover nuestras emociones, que sin aparente razón nos retrotraen a situaciones que ya estuvieron presentes en nuestras vidas. 

Dice Gesualdo Bufalino que: Es peligroso entrar sin látigo a la jaula de los recuerdos, muerden. Para exponer con suma claridad la vulnerabilidad que en oportunidades manifestamos ante su presencia. Cualquiera que me lee pudiera asociar esta afirmación solo con aquellos recuerdos del pasado que en su momento fueron enmarcados con cañuelas de dolor y que nos oprimen con la misma intensidad que entonces. Yo estoy convencido que la relación que existe entre la vivencia pasada y tu realidad o circunstancia presente cuando se trata de los recuerdos felices en circunstancias presentes de dolor o angustia te llevarían de igual manera a la desazón desde la añoranza. 

Como los recuerdos felices en circunstancia felices del presente te colocan frente al resultado de todos ganan ó Toma todo en el trompo de la fortuna cuando te decides a tirar la parada. En fin este ejercicio de verborrea inútil está presente, solo para resaltar mi presencia junto con la excelente profesional de la fotografía y mejor amiga Sonia Jaramillo en una casa ubicada en el corazón de la comarca Guanareña. 

Expresamente la defino así, porque así debió ser Guanare cuando construyeron esta augusta casa. Desprovista de símbolos de ostentación ni nada parecido, pero revestida de utilidad, practicidad y confort para convertirla en un refugio de familiaridad. Allí nos recibieron dos grandes amigos que conforman la familia Cuevas Valera. Mi compadre Juan Carlos y su esposa Yahaira, Conchita para la amistad y el arte.  

Fueron momentos donde la emocionalidad nos llevo a lo íntimo de nuestros sentimientos humanos que se desbordaron como rio crecido y cogieron la vega pa´potrero. Todo bajo la mirada de un tótem que vigilaba desde el horcón del zaguán.




LA PALABRA.

¡La palabra! La bendita palabra.

Es la magia que conjura el temor ante el irremediable  acecho de la muerte. Es la coraza liviana, sutil, transparente que nos cubre de una distinguida y perdurable valentía que no nos abandona en tan aciago momento, y que nos permite mirarla directo a los ojos oscuros de tiburón asesino y burlarnos de ella hasta con cierto regocijo. De retarla y hacerle saber a nuestra manera lo insignificante que es, cuando hemos vivido nuestros sueños y logrado nuestros anhelos. No fueron pomposas hazañas, por el contrario, solo modestos pero inconmensurables hitos, al que llegamos con plenitud de conciencia hasta en la inconsciencia. Besamos a quien quisimos. Y en cada beso nos entregaron labios repletos de amorosa libertad. Libertad de aceptarlos como venían con ternura o con lujuria, con verdad o con mentira pero besos al fin. Vimos cosas que otros no verán jamás, porque las vimos con nuestros ojos y con nuestras miradas. Tocamos pieles de pétalos de rosas e introdujimos hasta los alvéolos la fragancia de la tierra mojada. Lucimos camisas bien planchadas que terminaban siempre abatidas al viento, nos apretaron los zapatos después de caminar pasos irrepetibles y aun sonreímos al final del camino. Escuchamos la sinfonía de la vida entonadas por las aves, por sirenas marinas, de ambulancias o policías. Me arropo el dolor por lo que no merecía ser perdido, que en mi tiempo era nunca. Mortajas infinitas de angustias adelantaron siempre a la incertidumbre en una estúpida negación a lo impérenme de las cosas, todas ellas. Tuve celos, lo que es solo miedo, sin embargo ame en todos los tiempos y a todas las gentes, incluyendo a las que se lo merecían. Ahora sé que estoy indefenso ante tu presencia como tantas veces, que ya, hasta se me hace aburrido. Me muestras todos tus horrendos símbolos que han martirizados la humanidad desde el primer día de su existencia. Pretendes que me reduzca al último elemento del miedo para satisfacer tus babosos instintos. Pero sabes que. Yo tengo un pana al que los demás le dicen Dios. El sostiene mi mano sutilmente, pero con fortaleza. No me toca y me envuelve. Siempre estuvo a mi lado, aún cuando no estaba a gusto con mis acciones. Y el cumulo de estas son la sumatoria en la totalidad de mi vida. Estás aquí. Puedo ver tu sombría e perniciosa figura. Apestas a soledad y a olvidó. Te puedes marchar hoy sin mí o dejarme, tampoco esta vez habrá diferencia ninguna, porque en resumen ya yo soy un bonito recuerdo en la memoria de alguien, solo con uno me basta, y a ti hace rato te estaba esperando.

Ante el valiente escrito titulado “TENGO ESE VIRUS ENDEMONIADO” , escrito por el periodista venezolano José Luis Zambrano quien murió en Chile como uno más de la estadística del Covid 19. 



PONGALE NOMBRE.


“Preveo la desaparición del canibalismo. El hombre está asqueado del hombre.”

                                                                                                               Stanislaw jerzy lec

Lejos están los días del joven pueblerino, pobre y escapado de las llanuras de portuguesa se había instalado en un cerro de Caracas, como única posibilidad de habitación para el reposo y el estudio en los fines de semana alejados de la escuela en los periodos de pernocta; mientras me abría paso en la carrera militar naval en La Guaira.  Recuerdo con mucha claridad, entender muy poco del lenguaje usado por los lugareños cuando hablaban entre ellos, mientras ocupaban a sus anchas todos los espacios abiertos y recovecos mientras subía unos trescientos escalones de una sinuosa escalera que me llevaban al sector los Alpes del Cementerio.

”Epalè Comandante”, se dejaba escuchar la voz de algunos de ellos a mi paso, lo que denotaba un grado de aceptación en su vecindad, mientras la plenitud de la escalera se atiborraba de un espeso manto de humo que exhalaban de sus pulmones, con un agradable olor a pasto verde chamuscado muy característico, que me recordaban las quemas veraneras en la sabana.

Esas nuevas experiencias respecto al lenguaje se hacían mas notorias cuando por alguna circunstancia afloraba algún tipo de diferencia entre ellos. “Bautícelo papá”, “Póngale nombre becerro”, mientras enarbolaban tremendas “pistolotas”, que yo no había visto ni en el parque de armas de la institución militar.

De allí en adelante todo era un desastre que por lo general terminaba con un cuerpo tirado sobre los escalones y un hilillo de sangre haciendo lo propio con la gravedad por la orilla de la escalera.

Hoy traigo a mi memoria esa desafortunada experiencia, solo para rescatar la necesidad de llamar las cosas por su nombre y eso era exactamente lo que aquellos ciudadanos reclamaban a sus contrarios, la definición exacta de la situación, y con ello la magnitud, implicaciones y consecuencias.

Esta semana que transcurre, tuve la oportunidad de sorprenderme con un evento inesperado. No con las circunstancias tan dramáticas del anterior, si no al contrario la expresión de una labor humanista y académica de gran factura, valentía y de mucho respeto. Que constituye en un extraordinario aporte al lenguaje universal, ya que significa una definición concreta del tema. Se trata de un trabajo excepcional realizado por una filosofa española, que igual al noble hidalgo contado por el oriundo de Alcalá de Henares, vive una vida de empeños inimaginables, por cuanto su magisterio a estado vinculado a temas bastantes polémicos como la discriminación de la mujer, la guerra, la ecología, la genética entre otros. Se trata de la Profesora Adela Cortina Orts, una valenciana que es filósofa, catedrática Emérita de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia y directora de la Fundación Étnor y que tiene en su haber ser ganadora del Premio Internacional de Ensayo Jovellanos entre muchos otros.

En esta oportunidad se trata de un trabajo que se inició en la década del 90 del siglo pasado, sin embargo, no es hasta septiembre del 2.017 cuando es aceptado e incluido en el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española.

Se trata de la palabra APOROFOBIA. Este vocablo simple, sencillo tiene en su contenido la virtud de desnudarnos como seres humanos, de presentarnos a nosotros mismos y vernos cara a cara como una sociedad hipócrita, deshonesta, de florido lenguaje, pero de accionar realmente impúdico.

No se deben levantar estandartes de libertad o democracia, que necesariamente están ligadas a un concepto de inclusión, si somos capaces de estar repletos sentimientos de desprecio, soberbia, indiferencia o repulsa por otro ser humano.

Nos quieren hacer creer que es la xenofobia lo que los obliga a construir muro o barreras, mientras sus medios promueven y pregonan el turismo extranjero.

No se discrimina ni margina a personas inmigrantes, si estas tienen patrimonio, recursos económicos o relevancia social y mediática. ¿Entonces a que les temen? A los extranjeros o a los desamparados, a los que no tiene medios para el intercambio. Tal sentimiento y actitud son adquiridos y por tanto sensibles a ser remodelados.

Como nos increpa el título de esta entrega, ya le pusimos nombre y con este la definición exacta de la situación, la magnitud, implicaciones y consecuencias. Debemos educarnos en la misma, incitando a la reflexión intelectual y moral que nos obligue a un cambio, de lo contrario seguirá corriendo el hilillo de sangre en la escalera de la conciencia de nuestra sociedad.

Recuerden que ser felices es gratis.

Paz y bien. 

Profesora Adela Cortina



 

 

 

 

ERÓSTRATO VIVE. Una tragedia de actualidad.


“HAY QUE HACER LAS COSAS ORDINARIAS, CON UN AMOR EXTRAORDINARIO.”

MADRE TERESA DE CALCUTA

 

He posado mis ojos sobre la muralla de la dulce Babilonia, que es una calzada para carruajes, y la estatua de Zeus de los alfeos, y los jardines colgantes, y el Coloso del Sol, y la enorme obra de las altas Pirámides, y la vasta tumba de Mausolo; pero cuando vi la casa de Artemisa, allí encaramada en las nubes, esos otros mármoles perdieron su brillo, y dije: aparte de desde el Olimpo, el Sol nunca pareció jamás tan grande.

Antípatro de Sidón.

 Antípatro de Sidón siglo II a. C. fue un poeta griego quien junto a otros se dedicaron a identificar las obras más bellas del mundo antiguo y las denominaron las siete maravillas.

El Templo de Artemisa o Artemision fue una de ellas. Un templo ubicado en la ciudad de Éfeso, Turquía, dedicado a la diosa Artemisa, denominada Diana por los romanos.

 Eróstrato o Heróstrato fue un pastor de Éfeso, convertido en incendiario. Fue responsable de la destrucción del templo de Artemisa de Éfeso el 21 de julio del año 356 a. C. La confesión del propósito de su crimen le fue sacada bajo tortura. Según registra la historia, su único fin fue lograr fama a cualquier precio. Al descubrirse la intención del incendiario, se prohibió bajo pena de muerte el registro del nombre de este para las generaciones futuras, lo cual, evidentemente, no bastó para borrar de la historia ni el nombre ni tampoco la acción.

 Mis amables lectores, en un ejercicio radicalmente distinto a mi manera de escribir, hice esta copia y pega de las fuentes de internet, para ilustrar con un muy preciso ejemplo la conducta que en oportunidades opera en el ser humano, que en ocasiones parece no tener nada que ver "con ser humanos".

En el tratar de hacer buena la práctica de humanidad, en lo cotidiano me empeño como individuo, en construir con el ejemplo desde las pequeñas cosas a lo mas significativo. Enfatizando con este ejercicio de "yoismo", porque predico y practico, que desde el ser responsable en lo individual cambiamos lo colectivo.

Esta predica del día de hoy, esta referida a las grandes cosas, al valor y la necesidad de atesorarlas con mucho celo, aunque hoy por los desarrollos tecnológicos, algunas hallan perdido en mucho sus utilidades prácticas, por ejemplo, las bibliotecas.

Trate hoy usted, de convencer a su hijo o a su nieto de apartarlos de los equipos tecnológicos para que asista a la biblioteca a realizar una investigación.

Trate usted mi querido lector de ganarle con argumentos, cuando su nieto introduzca la palabra "Paralelepípedo" y encuentre 17.600 resultados en 0.55 segundos aun sin tecnología 5G.

Invítelos a realizar una de esas investigaciones que efectuamos cada uno de nosotros y donde nos educaban también en el valor de silencio, del respeto al compañero de al lado, donde el "Señor bibliotecario" era una fuente luminosa que nos guiaba en el camino maravilloso para ingresar al conocimiento de todas las cosas. Sobre todo, en los valores intrínsecos e intangibles para la vida, como el honor, la lealtad, el compromiso entre otras.

Según el Diccionario de la Real Academia define el honor como, cito: "Gloria o buena reputación que sigue a la virtud, al mérito o a las acciones heroicas, la cual trasciende a las familias, personas y acciones mismas del que se las granjea".

Allí esta el meollo de las cosas, aun perdiendo el sentido práctico, debemos atesorar con supremo amor esos monumentos del desarrollo de la humanidad, en cada una de las ciencias, historia, artes, cultura toda, representados en Archivos históricos, museos arqueológicos, museos de personalidades que conforman nuestro gentilicio y además, aunque parezcan obsoletas, las bibliotecas.

Este es un llamado a la conciencia, a la necesidad de dar importancia en su justa dimensión a lo que tiene real y justa importancia, permítanme el juego de palabras, de lo contrario, vamos a dejar constancia sin duda, de que valoramos más nuestro recuerdo deshumano en la historia, e igual que Eróstrato o Heróstrato el innombrable, prendamos fuego a esos recintos en el nuestro.

 Recuerden que ser felices es gratis.

Paz y bien. 




miércoles, 26 de enero de 2022

LQQD Radio. Un nuevo comienzo.

Este próximo lunes 30 de enero, inicio una actividad que hasta hoy había sido solo un sueño. Producto de la generosidad de un gran amigo como Francisco Giménez y la Radio Soberana 92.9 FM  se hace realidad.

“LO QUE QUEREMOS DECIR”Cuya denominación abreviada es “LQQD”es parte de una producción que incluye un programa audiovisual con producción en formato para la televisión y las redes sociales.

El propósito de este programa radial, es la exposición ante la audiencia de una visión distinta de la expresión cultural y educativa tradicionalmente aburrida, está según la óptica desarrollada desde la experiencia del presentador. Debe ser un programa dinámico, que obedezca a los cánones exigidos desde el mundo de la radio en lo referente al entretenimiento.

La temática es de temas bastantes actuales, generales aplicables a las mayorías ya que como sociedad estamos viviendo lo que se denomina “crisis de valores”. Es por lo tanto que se promoverán dentro del espacio la construcción del hombre nuevo que nos llevara a la sociedad distinta con la promoción de la ética como valor. 

Es una invitación al atrevimiento a explorar las razones humanas y divinas de cada tema. 

La propuesta incluye una actividad de retroalimentación en una interacción con los oyentes del programa de manera inmediata en tiempo real.

Esta oportunidad es coincidente con la presencia dentro del estado portuguesa, de un movimiento de personas en el área de la cultura que proponen una agitación para despertar el espíritu critico dentro de esta comunidad, razón por la cual tengo un invitado de lujo, no solo por sus dotes personales que le caracterizan como un excelente ciudadano o por la condición de ser un gran Maestro formador, profesor del sistema nacional de orquestas y coros juveniles e infantiles de portuguesa, núcleo Guanare. En esta oportunidad estaré conversando con mi hermano Carlos Mínguez de su tesonera y constante labor de muchos años dedicado al estudio consiente de la estructura jurídica que nos rige como ciudadanos de este país y como elementos sujetos de ley en los aspectos culturales.
Gracias Maestro.




CRITERIO PERSONAL.

 

Guanare 24 de enero del 2.022. 

Estimados amigos de la cultura.

saludos cordiales.

 En el estado portuguesa se está presentando en la actualidad una situación interesante, que tiene como protagonista principal el sector cultural en toda la amplitud del concepto, aunque para ser honesto, debo confesar que en las reuniones a las que he asistido, no he visto la presencia de un sinnúmero de sus manifestaciones como la de mis colegas en la literatura o los hermanos creadores de las artes plásticas, solo para colocar dos ejemplos. ¿Cómo lo podemos interpretar? Falta de convocatoria o de interés, no importa, ya que de cualquier modo es una falta.

Esta circunstancia, que celebro, esta signada como toda actividad humana con el estar o con su ausencia, la indefectible presencia del carácter de cada participante o grupo que se hace presente.

Es por esta razón que voy a tratar de desnudar para ustedes, aunque sé que, sin despejar todas las sospechas para algunos, lo que constituye mi intención al elaborar este documento. Lo hago de esta manera con la intención expresa de que nadie se tome la iniciativa de agregar o quitar una coma de lo acá expresado.

Es mi deseo de hacerlo con un lenguaje sencillo, aunque los conceptos vertidos sean en oportunidades de uso en ciencias académicas, para llegar con meridiana claridad a todos los interesados, contrario a lo que decía una amiga en días pasados, tratar de enturbiar el pozo para que parezca profundo.

Debo decir en primer lugar que mi presencia dentro de este movimiento obedece única y exclusivamente a dos razones, la responsabilidad de la participación y el compromiso de la acción, parafraseando a Jean Paul Sartre.

Ya que existen actitudes ante iniciativas como estas, como la de revolver suficientemente el agua para que fracase y nadie sacie su sed, o esperar a que el agua aclare dentro del cántaro para abrevar de ella.

Como resultado de esta disposición, dejo para ustedes esta reflexión; la cual reitero es de carácter muy personal, ya que no tengo ninguna cualidad de representar a nadie.

Tampoco lo hago para que se convierta en la lumbrera que ilumine el camino de la cuestión planteada, lo que sería una pretensión “per se” demasiado inútil e igual de estúpida, si no como un criterio que necesariamente debe ser sometido bajo la lupa, para obtener una opinión al respecto; desde el criterio de cada uno de ustedes

Ni es mi interés ir contra nada o nadie en particular, ya que no tengo razones para pensar que pueda existir una mente perversa en el mundo cultural portugueseño que nos quiera mantener en esta situación, que a mi parecer coincide más con una expresión oída en uno de mis conversatorios, cuando afirmaba para describir una mala relación que: “No es que amamos, nos acostumbramos”.  

Lo que pretendo es que podamos hacer una acción consensuada por la cultura, en que se identifiquen cada uno de los elementos que nos afectan y que se platee la solución de la misma manera, cuyo valor sea la participación de todos y para todos, con un slogan que leí en un viejo afiche por allí que decía “Todos en un mismo sentido”.

Antes de continuar con esta reflexión quiero realizar dos reconocimientos:

El primero es de carácter individual. Se trata del Maestro formador, profesor del sistema nacional de orquestas y coros juveniles e infantiles de portuguesa, núcleo Guanare. Carlos Mínguez, por su ardua y constante labor de muchos años dedicado al estudio consiente de la estructura jurídica que nos rige como ciudadanos de este país y como elementos sujetos de ley en los aspectos culturales.

Sin embargo, el maestro es un ciudadano crítico e investigador permanente del sistema jurídico establecido, el cual según su experiencia nos propone la necesidad de hacer viva la letra de lo que ya está estatuido, reformas en lo que tiene que ser cambiado, con la finalidad siempre de la eficiencia de la aplicación de la norma y la construcción de nuevos derechos, razón fundamental para construir la esperanza. Gracias Maestro.

También quiero reconocer la capacidad organizativa y concepto de cohesión del sistema de danzas, un buen ejemplo a seguir.  

¡Ahora bien! ¿Qué hacer?

Vivimos en una sociedad ansiosa de respuestas, con una muy particular característica,

ausencia total de preguntas y sobre todo las más significativas:

¿Qué quieres, que te interesa y que nos importa?

Ya que cuando identificamos la situación, es cuando nos preguntamos. ¿Por qué?

Descubrir nuestras necesidades es el principio de la conciencia ética, lo que nos llevara al inicio del discurso y este para la acción.

Si preguntamos:

¿Puede el sistema satisfacer todas nuestras necesidades?

Si la respuesta es si, aunque fuera de mínima manera. Entonces porque estamos acá haciendo esta propuesta.

¿Qué hacer?

Cuando un sistema, cualquiera que este sea y en el entendido que somos parte del mismo produce, aun de manera no intencional, una condición que afecta a la mayoría, significa que el sistema no es éticamente justo. Es entonces imperativo desarmar el sistema para entender las causas de su ineficiencia e inoperancia.

Como individuos y como sociedad debemos ocuparnos de lo exigible y esto no es más que el actuar permanentemente en función de la justicia, para lo cual en conjunto debemos dotarnos de mecanismos y procedimientos que nos indique si una norma es justa o no.

Estos mecanismos no son elementos sacados de una chistera, son creaciones colectivas de acciones consensuadas cotidianas que luego se regularizan.

Luego de esta tarea debemos generar lo que será un nuevo modo de relacionamiento en condiciones mínimas, pero colmado de civismo, pluralidad y democracia con elementos mínimos de justicia que abarque todo, cuyos planteamientos deben ser mínimamente alcanzables para todos.

Uno de los supuestos que expresamos acá indica que todos actuamos en función de la razón del bien.

¿Pero qué es lo bueno?

Lo realmente bueno es lo que es bueno para todos, no para un segmento particular y menos

aún si lo bueno se reduce a un beneficio particular de un individuo, lo que en si ya es un error puesto que es una acción imprudente.

¿Cuál es el procedimiento para determinar si una norma es justo o no?  

Cuando todos los afectados por ella, le dan su consentimiento, luego después de un dialogo entre todos en condiciones de igualdad. En la expectativa de un comportamiento reciproco.

¿Pueden todos los afectados por la norma asistir al dialogo?

La respuesta es que deseable, pero sabemos que existen limitaciones multifacéticas que le impide estar allí. Es por ello que de manera conjunta debemos asumir el compromiso racional de elevar el nivel de vida de todos los afectados. Algunos de los participantes pudieran pensar que es una tarea que no podrá darse, pero en el concepto de la idea regulativa de Kan, nadie me puede asegurar tampoco, que no se dará.

En conclusión:

Luego de que cada sector de la cultura se haga las respuestas necesarias dentro de este marco conceptual, debemos llegar a una especie de consenso en la que debemos proponer una idea concreta, con líneas de acciones bien definidas para cada una de las áreas que nos componen como sociedad cultural, sin dejar de observar que pertenecemos a un ecosistema mucho más amplio, que entienda el sistema que de ninguna manera estamos reclamando para nosotros en particular ningún tipo de privilegio.

Que estamos conscientes como parte de esta sociedad, de todos y cada uno de los problemas y/o situaciones que nos aquejan. Sin embargo, estas no deben ser justificativas para la inacción o la inoperancia, al contrario, deben ser una oportunidad para la demostración de la creatividad y el atrevimiento de dejar de pensar “desde la caja”.

La sociedad cultural tiene la responsabilidad de convertirse en vocería calificada contra las iniquidades manifiestas donde se encuentren, porque estas constituyen la llaga infecta de la podredumbre social que de no corregirse hará metástasis.

El estado y sus instituciones deben reconocer la importancia de la voz crítica del hecho cultural y hacer causa común en la necesidad de extirpar de manera ejemplarizante tales comportamientos y realzar la valides de educar con el ejemplo la ética de las virtudes ciudadanas.

Es muy importante para la sociedad cultural, la observancia permanente de nuestras propias actuaciones ya que este proceso tiende a ser muy dinámico, en lo cual pudiéramos haber excluido a mucha gente, recordemos que nuestra mayor riqueza es la participación de todos los afectados, bajo un modelo plural, democrático y en lo posible con una participación simétrica en la convocatoria para construir el dialogo, si no es así entonces tocaría comenzar de nuevo.


José Gregorio Palencia Colmenares.

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lunes, 24 de enero de 2022

CONVERSACIONES CON EL BARBERO.

 

“No existe nada más peligroso en el mundo, que conversar con un barbero con una navaja en su mano y además bien informado”.

JOSÈ GREGORIO PALENCIA COLMENARES.

  

Debo iniciar este artículo, pidiendo disculpas a mis amables lectores, por haberme tomado la licencia de obviar escribir mi acostumbrada columna de la quincena anterior, para lo cual debo decirles que lo hice de manera exprofeso, puesto que de cara al proceso electoral que teníamos pautado como sociedad para el 21 de noviembre próximo pasado, estuve tentado a emitir opiniones personales que de alguna manera llevarían a la controversia con una parte de los mismos, y considero que cada uno de ustedes tiene un criterio político con bases firmes en sus conocimientos y experiencias como yo, que merecen ser respetadas por lo respetable.

También debo confesarles que, hasta el día de ayer no tenía una idea bien definida de lo que escribiría, considerando la utilidad del propósito del mismo. Todo esto quedo completamente zanjado cuando tuve que comparecer a mi cita inevitable del destino con mi barbero.

El personaje se llama Eduardo, es un muchacho que no supera los treinta años, viste de manera impecable, de buen trato y muy jovial, pero además es ingeniero de profesión por lo cual le hice la pregunta de rigor. – Porque te dedicas al oficio de barbero. - Por la situación país me respondió sin dudar. Además, agrego, con este oficio gano en promedio diario unos diez dólares, lo que representa unos trescientos dólares mensuales que sirven para cubrir mis necesidades más básicas para mí y mi familia, cosa muy difícil de encontrar en el mercado laboral hoy en Venezuela ejerciendo como ingeniero.

Este oficio es interesante agrego, creo que es más económico que la silla de un siquiatra, porque las personas vienen acá a cortarse el cabello, y también a hablar de sus necesidades, problemas o expectativas existentes. Lo que me permite estar enterado de los acontecimientos en tiempo real y como se van desarrollando, evitando de esa manera las deformaciones interesadas expuestas en los grandes medios de comunicación. Cada quien habla desde su perspectiva de un mismo acontecimiento. Un buen ejemplo son las elecciones, me dijo, todos tienen razón en sus explicaciones, sin embargo, todos terminan culpando a otro de todo. Nadie está dispuesto a admitir que se equivocó, y esta situación se replica en la dirigencia política nacional. Es inconcebible el número de interpretaciones que hay que padecer anta tanta falta de carácter.

El filo de la navaja se iba poniendo como más frio, y la presión sobre mi cuello era la adecuada para sentir la suavidad del arte de afeitar en las manos diestras y firmes de aquel venezolano de a pie.

No se diga de los aspectos morales o éticos, es una calamidad insoportable. Lo dijo desde el alma. El que gano y que estaba, promete que va a arreglar con eficiencia lo que antes no hizo. El que viene llegando arremete contra las instituciones o inclusive funcionarios de su misma causa política, pero que de alguna manera considera no conveniente, sin importar que su desempeño fuera excelente. El que se postuló y compitió, no estaba facultado para hacerlo. Pero antes se presenta la controversia si gano o perdió. Así es imposible que logremos construir la Venezuela grande que necesitamos todos para todos.

Luego de esta interesante reflexión, pude inferir que el arte del oficio de barbero te hace adquirir conocimientos interesantes. Este barbero, además ingeniero de profesión en treinta minutos analizó aspectos económicos, sociales, morales y éticos de un país, con una profundidad que solo da el estar en contacto permanente con la ciudadanía, lo que me llevo a pensar sugerir a la dirigencia nacional que tengan con más frecuencia conversaciones con sus barberos mientras les tienen la navaja en el cuello. Ya casi al finalizar de dar las ultimas pasadas en mi escasa barba, y en un gran esfuerzo de valentía y coraje me atreví a preguntarle al señor barbero:

- ¿Y qué opinas tú de los poetas Eduardo?

- Los poetas señor Palencia se apresuró a decir, son inofensivos.  

Recuerden que ser felices es gratis.

Paz y bien.




 

 

MAGIA.

 

Siempre he afirmado que sin duda alguna la magia existe, solo que para hacerla realidad debes colocarte el traje de mago. También afirmo es mis conferencias y conversatorios que la vida nuestra conspira permanentemente para no permitir dejar entrar a nuestra cotidianidad las pequeñas alegrías que te harán sonreír de nuevo hasta el día de mañana. Lo digo, porque tuve que ponerme serio a mis circunstancias para permitirme asistir a un evento al que había sido gentilmente invitado. Un evento de los que me gusta estar, solo por el divino placer de constatar que nuestra mayor riqueza vale nada, porque Dios nos la entrego de manera gratuita, cuando nos doto de nuestros sentidos. Ver, oler, palpar, degustar y escuchar es una experiencia extraordinaria cuando tu ser se entrega sin recato al disfrute de cada experiencia.

Es así como fui a dar con mis envejecidos huesos hasta las instalaciones del Instituto de la Cultura de mi ciudad, que puede y quiere ser la suya cuando se decida a venir a conocernos. Allí tenia pautada una cita con una mujer, que otra razón pudiera ser más interesante.  Era un compromiso con la inteligencia aguda nacida desde el conocimiento, del estudio permanente y quien me proponía a mí y a toda la audiencia una conversación ligera e interesante como solo ella es capaz de hacerlo. Pero en el fondo sabía que no se conformaría solo con las palabras y que nos propondría una puesta en escena de lo que vendría porque es una extraordinaria actriz de las tablas. Es así entonces que me encontré de frente un cuadro maravilloso, regio y soberbio, cuando la mire llena de garbo y prestancia en su traje hermoso de dignidad de los años que adornan a la mujer madura. Una seguridad inquietante producto de saberse interesante y amena. Las palabras se me hacen pocas al tratar de hacer honor a tan esplendorosa imagen, a mí, poeta y escritor. Se que con la mirada que en cada uno de los espectadores llevara retratada en la retina de sus ojos una mejor descripción de lo que aquí te hago. Sin embargo el ejercicio vale la pena.

Teníamos que tener una excusa para robarnos a la vida este precioso instante y nada más justificada que la literatura, La edad de la presbicia de Elizabet Jorge fue la sobre mesa que nos reunió y a las que nos sedujo al más primoroso estilo de su voz.

Gracias Gumercinda.


Profesora Gumercinda Hidalgo.

Narradora y excelente actriz de teatro

INMARCESIBLE NOSTALGIA.


Tocan a la puerta, dice el inicio de una melodía que me envio un gran amigo compañero de travesías y de sueños navales, con quien estoy compartiendo criterios para una posible producción audiovisual. Solo basto que pulsara la tecla que da inicio a la reproducción del archivo de audio para que la imperturbabilidad de mis emociones se desgarrara como una vela en el mástil de un catamarán,  producto de la impericia de un inexperto marinero, por los azotes de un gran viento de una hermosa, pero fatídica tormenta. Una vez vencida sobre la cubierta, entraron por sus heridas aun sangrantes, como demonios todos los recuerdos una vida lejana en el tiempo,  a copular enfurecidamente en la cubierta acerada de mi pretendida indoblegable tristeza. Solo para recordarme que a decir del gran escritor italiano Gesualdo Bufalino “Es peligroso entrar sin látigo a la jaula de los recuerdos, muerden”. Solo que como argumento a mi defensa debo decir que en esta oportunidad me lanzaron desprevenidamente sobre el pavimento. En un momento, como un influjo de magia se hiso presente lo efímero para destrozar lo que imaginaba perenne. Cada letra y nota de esta canción trajo a mi nefelibata condición hasta tu inmaculado perfume, de esos que comprabas en los duty free de los aeropuertos internacionales en tus viajes donde te desempeñabas de sobrecargo.  Son muchos años ya de tu partida sin despedida y tú más que nadie lo sabes. Porque me gusta creer que desde la eternidad, desde ese primer dia podías verme en la esperanza de tu regreso. Nuca paso. Luego y por intermedio de un amigo después de casi veinte años me entere de la razón. Fue cuando como un viejo hechicero construí una novela y le coloque tu nombre “MARGARITA” a favor de tu recuerdo, como una manera de conjurar tantos años de nostalgia. Ahora veo que funciono porque un instante después te volví a ver con mis ojos abiertos, tus siempre iluminados ojos negros, tu hermosa y perfecta sonrisa, Cerré los ojos para besarte mientras mis manos se hundían en el fregadero para seguir lavando los platos en la incomparable y cómplice soledad de “La Gruta”.





EN QUE CREEN LOS QUE NO CREEN.


“La izquierda tiene su ala derecha, la derecha tiene su ala izquierda. Oigo murmullos de alas, pero sé que ningún pájaro se elevara por los aires”.

Heinrich Theodor Böll.

 

Citar a un premio nobel de literatura para iniciar esta conversa unilateral de este día, no es casualidad, ò pudiera interpretarse como la vana intención de colocar un reflejo de intelectualidad en mí, lo que, en sí ya es bastante sospechoso como siempre lo denuncio. Puedo mencionar que la intención es precisa, casi artera diría yo. Ya que el prenombrado ciudadano, era un alemán que vivió los horrores de la guerra que su país le declaro al mundo y luego de sobrevivirla, tuvo la oportunidad de escribir en lo que se llamó la época de la literatura de los escombros o literatura alemana de la post guerra. Que, según los criterios de la academia en 1972, mereció este reconocimiento por su capacidad de presentar en sus obras una amplia perspectiva de su tiempo, además poseer una habilidad sensible para su caracterización.

Como todo en esta vida, se puede estar de acuerdo o no con la visión presentada en las obras del autor, pero el punto es que nosotros la gran mayoría de los venezolanos, hoy estamos saliendo, este es mi criterio personal, de una situación muy difícil, solo comparable con un escenario con características parecidas a haber asistido a una conflagración de grandes proporciones. Solo falta la destrucción física de la infraestructura, producto del uso de las armas de guerra en el paisaje cotidiano de nuestras ciudades, lo que en realidad es lo menos significativo. En todo lo demás esta de manifiesto.

Nuestras familias, nuestra economía y las estructuras que transversaliza, afectando gravemente nuestro estado de bienestar y las actividades elementales como seres humanos. Esas son las consecuencias fundamentales de una guerra.

También sería una candidez imperdonable, pensar que en esta oportunidad hubo como secuela final de este enfrentamiento, consecuencias absolutas para alguna de las partes., nada más alejado de la verdad. O que acá solo se estaban enfrentando visiones o intereses meramente venezolanos, esa es otra cosa que tampoco es verdad.

Lo que, si es una realidad, y este es mi llamado de atención, cuando traigo a colación el pensamiento del escritor alemán, es que a pesar de las consecuencias derivadas de estas pugnas y cuando algunos de los responsables de las mismas hacen esfuerzos en favor del entendimiento para resolver los más elementales problemas de nuestro país, sin necesidad de renunciar a sus principios o visiones, existe un minúsculo grupo en ambas partes, que pretender continuar la prolongación del conflicto.

La estridencia, los epítetos, las descalificaciones escandalosas están en la orden del día. Es la agenda de algunos pocos hermanos nuestros que, aun concediéndoles el derecho de expresar sus opiniones, al parecer desdeñan el valor de la concordia y el entendimiento que debe existir necesariamente entre nosotros. Que además agrega un excelente aporte en el desarrollo de una actividad tan interesante como la política.

Esta situación parece ser inevitable por aquello de que de todo hay en la viña del Señor. Es por eso mi llamado de alerta. Debemos estar atentos, la gran mayoría de los venezolanos amantes de la paz, aun en nuestras diferencias, a tratar de evitar sucumbir a toda acción que nos aleje de nuestros más profundos anhelos. De esos sentimientos que nos diferencian de las bestias y nos hacen más humanos.

Esta reflexión me lleva a mis días juveniles, cuando estaba aún en la Armada. Me encontraba en la mitad de la nada, pero para la visión de algunos, en el centro de todo.

En el punto más occidental de nuestra patria. En La Goajira, Castillete en donde se encuentra el Hito número uno. Al frente la inmensidad de nuestro mar y a un costado el libérrimo sonido del ondear de nuestro Pabellón Nacional. Es un lugar extraordinario.

No me encontraba solo. Conmigo estaba un ser de mediana estatura, muy delgado, ataviado con un guayuco y sobre su cabeza un sombrero típico de su etnia, la piel curtida por el sol y la arena muy arrugada por los años, era una persona con mucha ascendencia en su comunidad. A su solicitud le hable de mi trabajo allí, de los límites de Venezuela y Colombia.

A mi explicación respondió: - Yo soy Wayuu.

Yo insistía en hacerle ver lo importante de mi trabajo en ese lugar y su gran utilidad. De repente guardo silencio por largo rato, tanto que yo pare de hablar y dijo algo en su lengua originaria, muy pausadamente. Cuando termino le pedí por favor que me dijera que significaba y me respondió:

“Aquellos que saben, creen en eso. Aquellos que nada saben, no lo creen.

Nosotros, los que venimos de allí, sabemos y creemos”

Era la respuesta final del representante de una raza que ha permanecido invariablemente en ese lugar, desde mucho antes que llegaran los colonizadores.

 

 

Recuerden que ser felices es gratis.

Paz y bien. 




 

 

BUSQUEMOS EL HOMBRE NUEVO. Esculquemos el fondo de nosotros mismos.


"Este mundo, eternamente imperfecto, imagen, e imagen imperfecta, de una contradicción eterna".

Friedrich Nietzsche

"Así habló Zaratustra" (1883)

 

 

Todo momento es una oportunidad propicia para comenzar de nuevo, está en cada uno de nosotros la voluntad de hacerlo, sin embargo, existe la sensación de que algunas fechas son más indicadas para estos menesteres. En este mi primer encuentro con ustedes mis amables lectores, voy a compartir una angustia que me acompaña y que en el fondo no deja de entrar en contradicción con lo que acá les voy a exponer.

El mundo en general y nuestro país de modo particular está viviendo una profunda crisis que lo abarca todo. El cambio climático, la pandemia con cada una de sus variantes, las transformaciones políticas que se suceden, la permanente amenaza de un conflicto que pudiera terminar por desatar una catástrofe nuclear, son elementos que terminan colocando al ser humano al borde de lo que se consideran emociones disruptivas y que en general todas y cada una de ellas se caracterizan por no tener nosotros ningún o muy poco control sobre las mismas. Es entonces que, si concentramos nuestra atención sobre estas estaremos permanentemente sumergidos en sentimientos de frustración, miedo e inclusive tan delicadas como el odio.

Uno de los efectos nocivos de esta situación es que nos enfrentan de manera inexorable a una posibilidad poco comprendida y casi siempre mal aceptada en nuestra cultura occidental, como lo es, lo que en latín se expresa de esta manera “Memento mori”, que significa “Recuerda que morirás”. Ahora bien, si pensamos que la factura por pagar con tantas posibilidades negativas en contra debería ser cancelada de manera colectiva. La pregunta es; ¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros a título personal mientras de algún modo u otro nos llegara nuestro momento?

Es necesario que recordemos que las grandes corrientes del pensamiento filosófico de la humanidad se han producido cuando en el mundo se han presentado situaciones caóticas generalizadas. Zenón de citio en Atenas 300 A.C, budismo ò el cristianismo hace dos siglos. Y cada una de estas corrientes están sustentadas en dos aspectos fundamentales La metafísica que trata del funcionamiento del mundo desde sus perspectivas y la ética es tu comportamiento social.

Yo acá no voy a pretender orientar a cada uno de ustedes respecto a que corriente, pensamiento o religión deben abrazar, sin embargo, me gustaría sensibilizarlos en la necesidad de tratar de que practiquemos el vivir conforme a la naturaleza humana en el entendido que somos seres sociales con capacidad de razonar y capaces de generar compromisos en favor de la humanidad. Que asumamos con responsabilidad de que una vida digna es aquella en la que empeñamos nuestros mejores esfuerzos en beneficio de nuestros semejantes y no solo para nosotros mismos. Tampoco es la invitación al sacrificio para demostrar lo digno que somos, ya que en oportunidades una idea que se mal interpreta, termina siendo igual de mala como cuando se usa con fines distintos a los que fue creada. La filosofía no “solo” es un ejercicio académico, debe ser llevado a la practica en el día a día. Es allí donde reside la razón de mi angustia, necesítanos con urgencia una mejor sociedad y esta solo se construye con mejores ciudadanos. Debemos incorporar en nuestras vidas la ética de la virtud, para como resultado final mejorar como personas.

Hoy en un mundo completamente tecnológico y con herramientas tan imprescindibles como el smartphone, nuestras necesidades básicas como seres humanos continúan siendo las mismas que generaron las corrientes filosóficas o la religión. Sabiduría, valor, justicia, templanza, esperanza, fe y caridad. Adoptar estos valores en nuestras vidas reducirá la ansiedad que nos producen las situaciones que están fuera de nuestro control y en cada acción que realicemos obtendremos como recompensa las descargas de aquellos componentes químicos generados en nuestro organismo que nos producen las sensaciones positivas de paz y bienestar como individuos. Y en nuestro entorno el necesario efecto de orden.   

Compromiso, felicidad y prosperidad en el año nuevo 2022 son mis mejores deseos.

Recuerden que ser felices es gratis.

Paz y bien.




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