En estos días, cuando nuestro país se encuentra bastante perturbado por situaciones, que cada quien como venezolano y militante de causas validas para si, desde sus respetables, pero en oportunidades diametralmente opuestos puntos de vista, me vi urgido de escribirle esta epístola a un gran amigo, uno de esos que no se le ven las costuras, no le aparecen dobleces cuando de su probada militancia revolucionaria se trata. Pero que, desafortunadamente, presencie una publicación y además un comentario donde dejaba ver (según mi criterio) una infeliz posición, respecto al uso del logro de la medicina cubana sobre la Leucemia y este notable avance científico por partidarios de la oposición, y lo que es peor para mejorar la salud o salvarle la vida a sus hijos! Estupefacto seria la palabra adecuada para describir mi reacción ante semejante actitud. Llamar a la sindéresis, a la moderación, se me antoja necesario, por lo cual empece a solicitársela a un amigo!
Este es un extracto de la misma…..”Sin embargo y en función de tu comentario, el cual respeto como el de cualquier ser humano, no deja de ser para mi inquietante, por decirlo menos, porque se trata de la exposición innecesaria y fallida de la virtud natural más grande que nutre a cualquiera que se jacte de ser un revolucionario, el amor! Si! El amor y en este caso en particular el amor a uno de los seres más grande que puede acompañar nuestra existencia, nuestros hijos, los tuyos, los míos, los de todos. Que como te lo recordaba anteriormente y en la versión del gran poeta cumanés Andrés Eloy Blanco….”el que tiene un hijo, tiene todos los hijos del mundo”, o quizás desde la rebelde rabia amorosa del gran Comandante Sandinista y gran poeta Nicaragüense Tomas Borge cuando en uno de sus mejores sentenciaba a quien un día fue el verdugo de su familia…”Mi venganza personal será el derecho de tus hijos a la escuela y a las flores.
Mi venganza personal será entregarte este canto florecido sin temores”.
Miles, cientos de miles y millones son los ejemplos de la conciencia amorosa y rebelde de los revolucionarios, algunas tanto que estremecen el alma del desalmado, como lo es la letra del camarada Ali en su pieza de “Flora y Ceferino” que dice…
Este es un extracto de la misma…..”Sin embargo y en función de tu comentario, el cual respeto como el de cualquier ser humano, no deja de ser para mi inquietante, por decirlo menos, porque se trata de la exposición innecesaria y fallida de la virtud natural más grande que nutre a cualquiera que se jacte de ser un revolucionario, el amor! Si! El amor y en este caso en particular el amor a uno de los seres más grande que puede acompañar nuestra existencia, nuestros hijos, los tuyos, los míos, los de todos. Que como te lo recordaba anteriormente y en la versión del gran poeta cumanés Andrés Eloy Blanco….”el que tiene un hijo, tiene todos los hijos del mundo”, o quizás desde la rebelde rabia amorosa del gran Comandante Sandinista y gran poeta Nicaragüense Tomas Borge cuando en uno de sus mejores sentenciaba a quien un día fue el verdugo de su familia…”Mi venganza personal será el derecho de tus hijos a la escuela y a las flores.
Mi venganza personal será entregarte este canto florecido sin temores”.
Miles, cientos de miles y millones son los ejemplos de la conciencia amorosa y rebelde de los revolucionarios, algunas tanto que estremecen el alma del desalmado, como lo es la letra del camarada Ali en su pieza de “Flora y Ceferino” que dice…
”llévate a Luis Venancio
y deja a Reinaldo que es el mayor
quiero que me prometa
que ante la ofensa será un varón
que aunque las manos sean rudas
nunca endurezca su corazón”.
Se que en oportunidades tanta deslealtad, descaro y tanta vileza, hace que nos veamos en la tentación de devolverle la moneda, pero hasta para eso recuerdo una anécdota que me conto alguien que estuvo en una cena el día anterior al derrocamiento del camarada Salvador Allende, a la cual había invitado al asesino del pueblo revolucionario chileno, el General Augusto Pinochet, quien le juro lealtad al presidente, mientras cenaba y conociendo ya los planes, una persona se acerco y le susurro al camarada..”Señor presidente, este hombre lo asesinara, ahora es nuestra oportunidad para detenerlo y ejecutarlo! Para lo cual respondió el revolucionario…”Y si hacemos eso, cuál sería la diferencia entre ellos y nosotros!
Fuego fatuo (ignis fatuus) debe ser la maldad en el corazón de un revolucionario” digo yo y lo alerto, se que ello no reside en tu corazón mi amigo y por eso es que te escribo.
y deja a Reinaldo que es el mayor
quiero que me prometa
que ante la ofensa será un varón
que aunque las manos sean rudas
nunca endurezca su corazón”.
Se que en oportunidades tanta deslealtad, descaro y tanta vileza, hace que nos veamos en la tentación de devolverle la moneda, pero hasta para eso recuerdo una anécdota que me conto alguien que estuvo en una cena el día anterior al derrocamiento del camarada Salvador Allende, a la cual había invitado al asesino del pueblo revolucionario chileno, el General Augusto Pinochet, quien le juro lealtad al presidente, mientras cenaba y conociendo ya los planes, una persona se acerco y le susurro al camarada..”Señor presidente, este hombre lo asesinara, ahora es nuestra oportunidad para detenerlo y ejecutarlo! Para lo cual respondió el revolucionario…”Y si hacemos eso, cuál sería la diferencia entre ellos y nosotros!
Fuego fatuo (ignis fatuus) debe ser la maldad en el corazón de un revolucionario” digo yo y lo alerto, se que ello no reside en tu corazón mi amigo y por eso es que te escribo.
Con afecto.
José Gregorio.
José Gregorio.
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