Carajo! Esta vaina de ser campesino es un problema, es que después que uno ordeña la vaca, saca los becerros y le da de comer a las gallinas le queda tiempo para irse al INFOCENTRO del caserío, o más aun conectarse en las redes abiertas de "gui fi" con una Canaimita de nuestros carajitos, de esas que les entregan por culpa de Chávez, a revisar eso que llaman las redes sociales, allí compadre, como decía el comandante se consigue cada cosa. Y si además, le suma como aderezo (ya que estoy hablando de un cocinero, vale la expresión) uno es disposicionero y respondón como enseño el comandante al pueblo, el tema se nos complica.
Y digo que se complica, porque de repente salirle de atrás pa´lante como decimos acá en el llano a un paisano que tenga aspecto de mala gente, pues es como más fácil. No es el caso de este muchacho, que además, que todo lo que dice lo hace como sonriendo y para colmo de males tiene cara de bonachón, el hace y dice las cosa como sin querer, así como jugando. Lo que pasa es que nosotros los de estos lados andamos como pendiente de esas cosas por un decir que tiene mi madre que reza “Jugando lo mete el perro” y no hay que ser “Filologo” para darse cuenta que mi vieja es mal hablada, pero sabe lo que eso significa. Quiero aclararles que para estar en concordancia con mis criterios, yo respeto el modo de pensar de cualquier ser humano, solo que también me gusta dejar sentado el mío y como dice mi camarada Ali,..”Tu palabra contra quien sea échala! Me estoy refiriendo a una publicación que el ciudadano en cuestión público y que titulo ¿Por qué yo no podría votar por el chavismo?, para lo cual tengo algunas consideraciones. La primera es que yo no tengo la menor idea, pero me produce una extraña desazón, que los políticos que laboran en televisión sean escribidores de novela como Leonardo Padrón o nuestro inefable cocinero, cada vez que quieren dirigirse a nuestros camaradas Chavistas, al pueblo llano, lo hacen desde una metodología tipo guion, es algo estructurado de modo tal que penetre en la psiquis mas intima del pensamiento y como en una manga de coleo, el pensamiento corra dentro de los limites de las barandas que ellos diseñan. En segundo lugar me voy a referir al primer acto del guioncito, en el cual Sumito, quien por cierto ante tanta exposición privada no nos dijo si su nombre fue colocado en referencia a una pelea pequeñita japonesa o por el contrario en un error de escritura obvió la “Z” por la “S” para referirse a un juguito pequeñito. Bueno, en fin dentro de allí voy a rescatar dos aspectos; se dedica a hacer una estructura genealógica de una familia a todas luces honorable, de intelectuales y además de eso los identifica de izquierda, algunos hasta comunista, pero, y allí enfatiza que estas personas no tenían ningún tipo de bienes materiales, eran pobres y remata diciendo que algunos de ellos eran escritores y que eso tampoco da dinero. A todas luces este personaje nos indica a quienes de algún modo militamos en los movimientos humanistas, que su familia estuvo muy comprometida con su pensamiento ideológico y que a decir del escritor español de la época de oro Francisco Quevedo…”El que escribe para comer, ni escribe ni come”. Del segundo acto no voy a referirme si no a la borrosa mención afectiva que hace de una persona que parece, pero no es, miembro de su familia y que además es sospechosamente izquierdoso, ya que se dedica a utilizar sus conocimientos en ayudar a la gente y parece que tampoco tiene mucho dinero, Misael se llama y es profesor universitario. Cosas veredes Sancho!
“Mi familia nunca supo hacer dinero y ninguno hizo negocio. De todos, el único que medio salió así fui yo. Hago negocios”, así inicia el tercer acto, y como dicen los abogados “A confesión de parte, relevo de pruebas”, este niño de la televisión considera que la fortaleza ideológica, el conocimiento filosófico o el compromiso social es algo intrínsecamente biológico, hereditario, es más que toda esa vasta trayectoria familiar sospechosamente izquierdosa de su familia lo había permeado, y por eso según su propia confesión, lo había llevado a votar por Chávez, quédese tranquilo Sumito para su confort, no tiene que estar realizando “Mea Culpa” como usted dice, solo piense que lo hizo porque en ese momento era chévere, la nota pues.
Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.
Bertolt Brecht
La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.
Eduardo Galeano
No hay comentarios:
Publicar un comentario