Siempre recuerdo en mis intervenciones públicas, una anécdota de una situación que me paso por las montañas de Portuguesa, en una reunión con el sector de los caficultores. En mitad de mi intervención, una persona de aspecto muy humilde, pero con una actitud de mucha seguridad que resaltaba. Como respuesta a mis palabras dijo, que a sus años estaba convencido que…”En la vida, en oportunidades era más importante darse cuenta que saber”. Tal afirmación me sorprendió lo suficiente, para que al finalizar la asamblea lo ubicara y me explicara su punto de vista. Resulto un profesor jubilado de la Universidad del Zulia. Quien me aseguro que en su experiencia, existen personas repletas de conocimientos de algunas ciencias en particular, pero que en lo cotidiano no se enteran de su propia realidad.
Quise traer a colación esta narración, porque justo ahora en esta tierra de gracia llamada Venezuela, existen un buen número de ciudadanos que nacieron aquí, que habitan aquí y al parecer no se percatan todavía de sus propias circunstancias. Es increíble que personas de nuestro propio entorno, como nuestra familia y/o vecinos, con características personales repletas de humanidad, no sean capaces de “ver”, pues solo necesitan “mirar con detenimiento” para darse cuenta, de lo que es en una buena parte, el origen de la delicada situación que estamos viviendo la gran mayoría de los venezolanos y algunos están confiando que el venidero tres de noviembre algo cambiara si el señor Joe Biden gana las elecciones.
“El que no se apegue a la línea de “INTERESES” de los Estados Unidos, le torceremos el brazo”, dijo Barack Obama. Un simpático negrito demócrata norteamericano, que ejerció la presidencia de ese país. Hoy estamos observando con preocupación los desmanes de un energúmeno republicano que representa el ideal de la raza supremacista blanca de los Estados Unidos. Entonces si es lo mismo para el blanco que para el negro, es cuestión de raza? NO. Es cuestión de partidos? TAMPOCO.
Se trata de lo que siempre ha sido “INTERESES”. Y por eso “Todas las guerras”, por eso “Todos los golpes de estados”. Por eso “Todas las agresiones” a quienes históricamente se les han opuesto.
Hoy estamos asistiendo a la peor guerra y espero sea la última declarada por los Estados Unidos de Norteamérica. El punto es que ahora no lo esta haciendo solamente contra Venezuela. Sus enemigos ahora somos toda la humanidad. Está confrontando sin ningún tipo de miramiento a las instituciones mundiales que no se le arrodillen a sus designios. A sus amigos que siempre utilizo a su antojo para sus desmanes. Y lo que es peor, está enfrentando a los líderes que conforman los estados de la unión. Está en guerra contra su propia gente. Por lo que llevo a declarar al Gobernador de Nueva York, “Que el tenia un presidente, no un Rey”, y que “La nación era conformada por los estados y no al revés”.
Abrió sin ningún tipo de miramientos la conseja de que los blancos son una raza superior y que por esa razón deben someter a los demás ciudadanos que cohabitan en ese país, al punto de que existe un movimiento que grita que “La vida de los negros importa”.
Que mas necesitamos ver para darnos cuenta? Ya existe una reacción generalizada contra estas acciones. Si esto no nos da un aliento de esperanza, para entender que una vez superada la pandemia, el mundo debe ser distinto, porque la gran mayoría de los pueblos pudo “más que saber, darse cuenta”, no sé que nos lo dará.
EL PROBLEMA NO ES TRUMP, ES EL SISTEMA!
Esta imagen la extrje de las redes sociales.
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